Etimológicamente propaganda proviene de propagar, del verbo en latín propagare: perpetuar, acrecentar, extender. En 1622 el Papa Gregorio XV instituyó la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, también conocida como propaganda fide, con el fin de propagar el catolicismo en los continentes en vías de colonización. La propaganda surge entonces, como la propagación de la fe.