La lucha por encontrar sentido en la vida parece casi como un impulso humano básico. Aquellos que opten por participar en esa lucha lo encontrarán tan difícil como gratificante.
Encontrar el verdadero significado, para mí, no viene de las historias inventadas, o de las explicaciones supersticiosas, místicas de la conciencia y el universo. Se trata, simplemente, de la belleza por sí sorprendente de la naturaleza, y de los enigmas y contradicciones que surgen mientras más profundo la examinamos. Es la emoción de encontrar la verdad, una respuesta a una pregunta.