Los sociólogos, antropólogos y economistas han descrito últimamente a la sociedad como una "inteligencia colectiva" y la han comparado figuradamente con un cerebro. En efecto, la sociedad funciona como si fuera una estructura global dirigida por la gente, al igual que el cerebro es un cajón en el que las neuronas se montan una fiesta eléctrica (al fin y al cabo, tanto el cerebro como la sociedad se han comparado también con un ordenador).